
En una línea de moldeo por estirado de Husky, el horno para la preparación de las preformas es el componente que consume más energía. Ya sabe cómo es: cuando la calefacción deja de funcionar correctamente, se nota de inmediato. El proceso de estirado se vuelve irregular, las botellas resultantes son más pesadas de lo necesario, y los desperdicios reducen significativamente las ganancias. Hemos desarrollado un kit de actualización para hornos Husky, diseñado específicamente para resolver este problema.
¿Qué es importante desde el punto de vista técnico?
La actualización consiste en reemplazar los emisores halógenos estándar por lámparas infrarrojas de onda corta de cuarzo. Estas lámparas se adaptan perfectamente a la geometría, voltaje y sistema de montaje originales de los hornos Husky. Cada emisor funciona a 240 V (o según el voltaje de su línea), consume 1,8 kW de energía y utiliza el mismo conector R7s. Por lo tanto, se pueden reemplazar las lámparas sin tener que reconectar todo el sistema de calefacción.
Ajustamos la longitud de onda óptima entre 1,0 y 1,2 µm, ya que el PET absorbe bien esta luz, lo que permite calentar las preformas desde el exterior hacia adentro. La ventaja es una respuesta más rápida, un mejor control de la temperatura y menos desviaciones.
¿Por qué funciona en los hornos Husky?
Los hornos Husky están diseñados con una disposición predecible de las lámparas y reflectores. Nuestros emisores mantienen esa misma disposición y preservan el mismo perfil térmico a lo largo del túnel de calefacción. Así, no es necesario ajustar constantemente los parámetros del proceso cada vez que se cambia de producto.
Las plantas que utilizan esta actualización informan una reducción del 18-24% en el consumo energético del horno, manteniendo al mismo tiempo una producción estable. La vida útil de las lámparas se prolonga a más de 5,000 horas, con una disminución en la producción inferior al 5%. Se necesitan menos cambios de lámparas y menos paradas del horno, lo que aumenta el tiempo de operación.
Detalles prácticos necesarios
La instalación es sencilla: las lámparas, los conectores y los reflectores son sustitutos directos. Pero hay un detalle importante: el control PID del horno debe ser ajustado para tomar en cuenta la menor masa térmica y la respuesta más rápida de las lámparas infrarrojas.
Es necesario planificar un breve período de puesta en marcha para establecer los límites adecuados de temperatura y evitar que haya desviaciones. Además, es importante mantener los reflectores limpios y alineados, ya que su estado afecta directamente el rendimiento de las lámparas infrarrojas.