
En la planta de producción, el túnel de calentamiento es donde realmente se hace evidente la importancia de los parámetros de funcionamiento. Las piezas resultantes del proceso de moldeo por soplado que no han sido calentadas adecuadamente presentan marcas blancas típicas de estrés. Aquellas que han sido calentadas en exceso se doblan dentro del molde. Cuando el emisor de halógeno o cuarzo deja de funcionar correctamente, eso se traduce en desperdicios y tiempos de inactividad adicionales.
Lo que realmente importa Construimos emisores para máquinas de moldeo por soplado según especificaciones equivalentes a las de los fabricantes originales, utilizando luz infrarroja de onda corta. Para Sidel, esto significa un tubo de cuarzo de 1,600 mm, con una potencia de 2,000 W y voltaje de 230 V; además, cuenta con una base R7s y un revestimiento de 10 mm de diámetro, lo cual permite que se integre perfectamente en la geometría del reflector. Para Krones, se trata de un dispositivo de 1,800 mm, con una potencia de 2,400 W y voltaje de 240 V; también cuenta con la misma interfaz R7s y un filamento de tungsteno ajustado para alcanzar el pico espectral necesario para un calentamiento rápido y uniforme de las piezas. En las líneas de Husky y SIPA, ajustamos la longitud, potencia, voltaje y tipo de conector, de modo que la lámpara se pueda instalar sin necesidad de realizar modificaciones.
Por qué esto es importante en la línea de producción Cuando los parámetros están ajustados correctamente, se obtiene un calentamiento uniforme de las piezas, sin necesidad de revisar todo el túnel. Esto significa menos rechazos debido a espesuras irregulares de las paredes de las piezas, además de una tasa de producción estable, ya que la lámpara alcanza rápidamente la temperatura deseada y la mantiene. El consumo de energía disminuye, ya que el emisor se calienta solo cuando es necesario. La vida útil de la lámpara es de más de 5,000 horas, con una disminución en su rendimiento inferior al 5%; además, hay menos cambios no planificados.
Detalles prácticos La instalación es sencilla: verifique el voltaje, la polaridad y el estado del reflector antes de realizar cualquier cambio. Mantenga el emisor limpio y alineado; el polvo en el tubo de cuarzo puede afectar negativamente el calor que se genera. Estas lámparas están diseñadas para funcionar continuamente en túneles de calentamiento estándar, pero no son compatibles con soportes refrigerados por agua, a menos que el revestimiento y el sello estén adaptados para ello. Ajuste la potencia y la longitud de la lámpara según las especificaciones de la máquina, y así mantendrá la línea de producción funcionando sin problemas.