
Deje de esperar a que su horno esté listo: Cómo las lámparas infrarrojas de 300 W aceleran el proceso de cocción
Si alguna vez ha estado en una cocina o panadería sintiendo que está luchando contra un horno que no funciona bien, entonces conoce esa frustración. Tiene la masa lista, los pedidos se acumulan, pero simplemente… espera. Por lo general, el problema radica en el tiempo necesario para que el horno se caliente.
La mayoría de los hornos dependen de la convección, es decir, calientan el aire y esperan que ese aire caliente el pan. Pero eso es lento.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos lámparas infrarrojas de 300 W. En lugar de preocuparnos por el aire, estas lámparas envían energía directamente a la superficie del pan. Es rápido y eficaz.
¿Por qué 300 W?
Elegimos esta potencia porque representa el equilibrio perfecto. Permite obtener una corteza dorada y crujiente, sin que el interior del pan se seque.
Pero lo realmente importante es la velocidad. No hay necesidad de perder veinte minutos calentando un gran aparato metálico. Basta con encender la lámpara, y el calor está listo al instante. Esto permite trabajar más rápido y procesar más pedidos por hora.
Diseñadas para trabajar duro
Estas lámparas están hechas de vidrio de cuarzo de alta pureza. ¿Por qué? Porque en una verdadera panadería, hay que encender y apagar las lámparas todo el día. Eso causaría daños en el vidrio normal. El cuarzo puede soportar esos cambios de temperatura.
El filamento está diseñado para enviar calor directamente a la corteza del pan. Además, suelen encajar perfectamente en los enchufes estándar, por lo que basta con reemplazarlas y seguir trabajando.
Advertencia: Estas lámparas se calientan mucho. Mantenga el papel pergamino y los envases plásticos lejos de los tubos de cuarzo, de lo contrario podría haber un incendio.
Cómo funcionan
Lo bueno de conectar estas lámparas al horno es que se pueden crear “zonas” de calor. Puede calentar la parte superior del pan para lograr ese hermoso color, mientras mantiene la temperatura en la parte inferior bajo control.
Pero hay un detalle importante: las lámparas infrarrojas solo calientan aquello que pueden “ver”. Si coloca los panes demasiado juntos, algunos se quemarán y otros quedarán poco cocidos. Es necesario dejar espacio entre ellos para que el pan se cocine uniformemente.